Este ensayo técnico no pretende explicar por completo un tema tan complejo como calcular la fecha de una muerte (data de muerte) o el trabajo de la Tanatología Forense. Sería un error creer que con lo que aquí se dice es suficiente para entender todo este asunto. Hay muchas variables que influyen, distintas formas de investigar y analizar los casos, y además los criterios científicos y legales cambian con el tiempo.
Por eso, el objetivo es más simple y concreto: ofrecer un primer acercamiento, con ideas claras y una mirada crítica, para que el lector pueda identificar los puntos básicos que organizan esta área dentro de una investigación. Es una disciplina muy exigente pero también muy interesante, donde interpretar bien los hallazgos puede cambiar el rumbo de un caso. La idea es acercar estos conceptos de manera comprensible, sin volverlos demasiado simples, pero permitiendo que cualquier persona pueda entender su verdadero valor y su dificultad.
I. Fundamentos de la Tanatología Forense y criterios para la estimación de la data de muerte
A partir de este marco general, resulta necesario profundizar en los fundamentos que estructuran la Tanatología Forense y su aplicación dentro del proceso investigativo. En este contexto, la determinación de la data de muerte debe entenderse como un proceso complejo, no mecánico y profundamente condicionado por múltiples variables. La Tanatología Forense es una de las áreas más importantes y complejas de las Ciencias Forenses. No solo se encarga de estudiar la muerte desde el punto de vista biológico, sino que también ayuda de forma directa a que la justicia pueda cumplir su labor. Calcular cuándo ocurrió una muerte no es un simple procedimiento mecánico. Es un trabajo profundo que requiere la participación de varias disciplinas como la Medicina Legal, la Criminalística y el análisis del lugar donde se encontró el cuerpo (entre otras especialidades). Por esta razón, los especialistas han dejado claro que no existe una fórmula única o universal para hacerlo. En su lugar, se manejan rangos o aproximaciones que dependen de muchos factores internos y externos del cuerpo y del ambiente.
Desde un punto de vista clásico, el trabajo de Fernando Claudio Trezza en su libro “La data de la muerte”: Las transformaciones cadavéricas ofrece una base muy firme. En él, Trezza organiza los cambios que sufre un cuerpo después de morir, tanto los que ocurren pronto como los que aparecen más tarde. Lo valioso de su enfoque es que muestra cómo estos cambios siguen un orden en el tiempo, lo que ayuda a calcular cuándo ocurrió la muerte. Pero Trezza también advierte algo muy importante, estos fenómenos no se pueden interpretar de forma mecánica. Hay que considerar el ambiente donde se encuentra el cuerpo, por ejemplo, la temperatura, la humedad, si hay ventilación o si hay insectos y otros animales que actúan sobre él. Solo así se evitan errores en las investigaciones forenses, porque no se puede aplicar una misma regla a todos los casos sin tener en cuenta las condiciones concretas.
En la misma línea, Eugenio M. Caputi, experto en Tanatología Forense, explica con detalle qué ocurre en el cuerpo después de la muerte. Habla de los cambios químicos y físicos que va sufriendo el cadáver.
Su trabajo ayuda a entender que morir no es algo que pase en un solo instante, sino que es un proceso que se desarrolla con el tiempo. Para saber cuándo ocurrió la muerte, es necesario observar varios signos y pistas que coincidan entre sí. Esta forma de pensar es muy importante para no caer en explicaciones demasiado simples, algo que todavía sucede en algunas investigaciones.
Sin embargo, el análisis de estos fenómenos no resulta suficiente si se aborda de manera aislada.
En este punto, la comprensión del fenómeno biológico debe necesariamente complementarse con herramientas propias del análisis criminalístico.
Complementariamente, textos como el “Manual de Criminalística y Ciencias Forenses” de Anadón Baselga y Robledo Acinas nos recuerdan que la Tanatología debe formar parte de una investigación más amplia. En este tipo de trabajo, elementos como el lugar de los hechos, la cadena de custodia y el análisis en equipo son fundamentales y no pueden separarse. La fecha de la muerte no se puede estudiar sola, sino como una pieza clave dentro de una reconstrucción completa de lo sucedido.
Esta integración de variables plantea una exigencia particular en quien debe interpretarlas: el perito.
Por su parte, el Dr. Alberto Teke Schlicht, experto en Medicina legal y Criminalística, ofrece una visión completa desde la práctica chilena. Él destaca la responsabilidad del perito al interpretar correctamente lo que se encuentra en un examen forense. Teke explica claramente que equivocarse al calcular la hora de la muerte no solo afecta aspectos técnicos, sino también consecuencias legales. Un error de este tipo puede cambiar por completo la dirección de una investigación, influir en quién resulta culpable y poner en riesgo la objetividad que debe tener todo perito.
Bajo esta lógica integradora, es posible profundizar en uno de los pilares fundamentales para la estimación del intervalo postmortem: los fenómenos cadavéricos.
II. Fenómenos cadavéricos y su relevancia en la estimación de la data de muerte
Los cambios que experimenta el cuerpo después de la muerte, conocidos como fenómenos cadavéricos, constituyen uno de los principales elementos de análisis para la estimación del intervalo postmortem. Estos fenómenos se presentan de manera progresiva y permiten establecer rangos temporales aproximados, siempre considerando las condiciones ambientales y propias del cuerpo.
Entre los “fenómenos tempranos” destacan el enfriamiento cadavérico (algor mortis), la rigidez cadavérica (rigor mortis) y las livideces cadavéricas (livor mortis). Estos procesos ocurren en las primeras horas tras la muerte y su observación permite establecer estimaciones iniciales del tiempo transcurrido.
Por otra parte, los “fenómenos tardíos” incluyen procesos como la putrefacción, la momificación y la saponificación. Estos dependen en gran medida de factores externos como temperatura, humedad, presencia de microorganismos y exposición al ambiente, lo que puede acelerar o retardar su desarrollo.
La correcta interpretación de estos fenómenos no puede realizarse de manera aislada, sino que requiere ser integrada con otros elementos de análisis, como el contexto del hallazgo y las condiciones del entorno, evitando así conclusiones erróneas en la determinación de la data de muerte.
Estos elementos, si bien constituyen una base biológica fundamental, no resultan suficientes por sí solos, requiriendo ser integrados dentro de un análisis más amplio propio de la investigación criminalística.
Esta base teórica cobra mucha importancia cuando la aplicamos al trabajo real de la investigación forense.
En Chile, el médico forense que trabaja en el Servicio Médico Legal cumple un rol muy importante. No solo se dedica a describir lo que ve en un cuerpo. Su trabajo consiste en generar pruebas científicas confiables que se usen en un juicio. Saber con exactitud cuándo murió una persona y por qué razones pudo haber muerto puede cambiar por completo una investigación. Esta información puede confirmar si una coartada es verdadera o falsa, e incluso puede obligar a revisar todo el caso desde cero.
La realidad de nuestro país exige que estos profesionales se actualicen constantemente. Chile tiene zonas muy distintas, desde el desierto hasta el frío extremo del sur. Estas condiciones climáticas y geográficas afectan de manera diferente la descomposición de un cuerpo. Por eso, el perito debe analizar cada caso en su contexto local y no aplicar fórmulas generales sin hacer los ajustes necesarios.
En cuanto al estudio de las lesiones, Oscar Ignacio Lossetti, Médico anatomopatólogo y legista universitario en su “Manual de Lesionología”, ofrece herramientas muy útiles para relacionar las heridas con la forma en que ocurrió una muerte. Esto no permite establecer directamente la fecha exacta del fallecimiento, pero sí aporta elementos importantes para entender el orden en que sucedieron los hechos. Sobre todo, resulta valioso cuando hay señales de que el cuerpo reaccionó mientras la persona estaba viva, ya que estas permiten saber si una lesión ocurrió antes, durante o después de la muerte. Así se ayuda a entender mejor el contexto en que se produjeron los acontecimientos.
Sin embargo, la correcta interpretación de estos hallazgos puede verse limitada cuando el estado de conservación del cuerpo impide una adecuada observación de las lesiones, lo que hace necesario recurrir a técnicas que permitan recuperar o mejorar las condiciones del tejido para su análisis. Cuando las condiciones del cuerpo limitan el análisis tradicional, surgen técnicas complementarias que permiten recuperar información relevante.
En este tipo de situaciones, la rehidratación cadavérica se vuelve una técnica muy valiosa, sobre todo en cuerpos que están secos, momificados o con tejidos dañados. Este procedimiento ayuda a recuperar la forma original de algunas partes del cuerpo, facilita la toma de huellas dactilares y mejora la observación de heridas. Todo esto amplía las posibilidades para identificar a una persona y hacer los análisis necesarios.
Aquí es muy importante reconocer el trabajo del Doctor Alejandro Hernández Cárdenas, quien ha desarrollado y organizado esta técnica, logrando resultados concretos en miles de casos. Su labor no solo ha mejorado los procesos de identificación, sino que también ha abierto nuevas formas de usar esta técnica en la medicina forense actual.
Este desarrollo no solo evidencia la consolidación de una técnica específica, sino que también permite proyectar la evolución de estas metodologías hacia un plano más amplio dentro de las ciencias forenses.
En una línea que acompaña el crecimiento de las especialidades aplicadas en nuestro país, mirar el ámbito internacional nos muestra otras áreas muy especializadas que han hecho crecer las capacidades de la criminalística. Un buen ejemplo es el trabajo de Leticia Povilauskas, Geóloga y Palinóloga Forense. Su disciplina ayuda a encontrar relaciones entre personas, objetos y lugares mediante el análisis de polen y esporas, lo que abre más posibilidades para reconstruir lo que ocurrió en un hecho investigado.
En la evolución de la tanatología forense y las ciencias criminalísticas, no solo importan las teorías clásicas. También es clave el trabajo práctico de profesionales que, desde sus distintas especialidades, han aportado de forma concreta al desarrollo de herramientas y formas de investigar casos complejos.
En este contexto, es útil notar cómo estas habilidades se ponen en práctica en situaciones reales de trabajo. Allí es donde lo técnico se vuelve realmente importante y marca la diferencia.
En el ámbito nacional, destaca la figura del Teniente Coronel (r) de Carabineros de Chile, Luis Torres Molina, ex funcionario policial con una sólida trayectoria en Criminalística y operaciones subacuáticas. Su desarrollo profesional se ha centrado en la investigación en entornos acuáticos, uno de los escenarios más complejos dentro del trabajo forense, integrando conocimientos técnicos que permiten la recuperación de evidencia en condiciones adversas.
Por otra parte, el Suboficial Mayor de Carabineros, Aarón Elías Jara Peñailillo, ha desarrollado su labor en la Entomología Forense, disciplina altamente útil en la estimación de la data de muerte mediante el análisis de insectos presentes en restos humanos. Su trabajo ha permitido fortalecer esta área en investigaciones de alta complejidad dentro del contexto chileno.
Estos aportes de cada persona muestran algo muy importante en la investigación forense actual. Se trata de la necesidad de contar con expertos en distintas áreas y de que todos esos conocimientos trabajen de manera conjunta.
III. Especialización Forense y trabajo interdisciplinario: una necesidad operativa
En este contexto, diversas especialidades aportan herramientas específicas que fortalecen la interpretación del intervalo postmortem y la reconstrucción de los hechos.
- Buceo Forense o Criminalístico
Es una especialidad orientada a la búsqueda, recuperación y preservación de evidencia en entornos subacuáticos. Su aporte radica en la capacidad de intervenir en escenarios donde el agua altera significativamente la conservación del cuerpo y la evidencia, influyendo directamente en la interpretación del intervalo postmortem y en la reconstrucción de los hechos. - Entomología Forense
Disciplina que analiza la colonización de insectos en restos humanos para estimar el intervalo postmortem. Su utilidad es especialmente relevante en estados avanzados de descomposición, donde otros métodos pierden precisión, permitiendo establecer rangos temporales basados en ciclos biológicos. - Antropología forense
Es una disciplina especializada dentro de las ciencias forenses que se centra en el estudio de restos óseos humanos con fines de identificación y análisis de las circunstancias de muerte. Su aporte resulta fundamental en aquellos casos donde el cuerpo se encuentra en avanzado estado de descomposición, esqueletizado o fragmentado, situaciones en las que otros métodos pierden eficacia. A través del análisis morfológico y métrico de los huesos, permite estimar variables como sexo, edad, estatura y posibles lesiones perimortem, contribuyendo además a la reconstrucción del contexto en que ocurrió el fallecimiento. - Rehidratación Cadavérica
Técnica aplicada sobre tejidos desecados o momificados que permite recuperar características morfológicas del cuerpo. Su valor radica en mejorar la observación de lesiones y facilitar procesos de identificación, aportando información relevante en etapas donde la descomposición ha alterado la evidencia. - Palinología Forense
Especialidad que estudia polen y esporas como evidencia microscópica. Permite establecer vínculos entre personas, objetos y lugares, siendo útil en la reconstrucción del contexto ambiental y desplazamiento, lo que puede complementar la interpretación del escenario de muerte. - Hematología Forense
Área enfocada en el análisis de la sangre como evidencia biológica, incluyendo patrones de manchas. Permite reconstruir la dinámica de los hechos y la posición de los involucrados, aportando elementos clave para comprender el mecanismo de muerte.
A partir de esta función específica, se evidencia que el verdadero valor de estas disciplinas no radica en su aplicación aislada, sino en su integración dentro del proceso investigativo.
En conjunto, estas especialidades no deben entenderse como áreas aisladas, sino como componentes de un sistema de análisis más amplio dentro de la investigación forense.
Desde esta perspectiva, resulta necesario comprender cómo estas especialidades se materializan en el ejercicio profesional.
El análisis de estos perfiles muestra algo que comparten todos ellos. Se trata de la especialización, una forma de resolver problemas concretos en la investigación forense. Cada profesional aporta lo que sabe desde su campo de trabajo. Así ayudan a entender mejor los hechos relacionados con la muerte y su estudio.
Se trabaja en lugares bajo el agua, se estudian insectos y restos de polen, y también se recuperan tejidos con métodos especializados. Todas estas áreas actúan de forma coordinada y juntan sus hallazgos en un solo análisis. Al unir tantas disciplinas diferentes, la evidencia se vuelve más sólida, los análisis ganan en exactitud y hay menos espacio para equivocaciones. Así se construye una base científica más firme para apoyar las conclusiones de los peritos.
IV. Especialidades Forenses de alta precisión con limitada representación en Chile
En el contexto chileno, el desarrollo de estas especialidades presenta limitaciones estructurales que impactan directamente en su aplicación práctica. Factores como la baja disponibilidad de profesionales altamente especializados, la limitada oferta académica en áreas específicas y las restricciones de recursos técnicos dificultan su incorporación sistemática en las investigaciones.
Esta realidad genera una brecha entre el avance científico internacional y su aplicación a nivel nacional, lo que puede afectar la profundidad del análisis en casos complejos. Fortalecer estas áreas no solo implica formar especialistas, sino también integrar estas disciplinas dentro de los protocolos investigativos de manera efectiva.
Frente a estas limitaciones, cobra especial importancia el desarrollo de un enfoque aplicado y adaptado a la realidad investigativa.
V. Del conocimiento aplicado al fortalecimiento pericial
La participación de estos profesionales en el análisis muestra lo valioso que es tener un desarrollo técnico especializado dentro de las ciencias forenses. Su labor demuestra que el avance de la Tanatología Forense y la Criminalística no solo depende del conocimiento teórico, sino también de aplicarlo con rigor en situaciones reales.
En síntesis, determinar la hora de la muerte en la Tanatología Forense no es un proceso aislado ni exacto. Se trata de un análisis complejo que requiere integrar con cuidado múltiples factores biológicos, ambientales y del contexto. Al interpretar correctamente los cambios que sufre el cuerpo después de fallecer, y al sumar el conocimiento de otras ciencias como la Entomología (estudio de insectos), la Antropología (estudio de los restos humanos), la Hematología (estudio de la sangre) y otras áreas afines, es posible construir aproximaciones con base técnica sólida dentro del periodo después de la muerte.
Desde esta perspectiva, la investigación forense actual es un trabajo en equipo que combina distintas áreas del saber. La calidad del análisis no depende solo de lo que el perito sabe en teoría, sino de su habilidad para relacionar diferentes tipos de pruebas con un enfoque científico, ordenado y de acuerdo al contexto. Esta forma de trabajar no solo hace que las conclusiones sean más precisas, sino que también protege la objetividad, un principio fundamental en cualquier proceso pericial.
En el contexto de nuestro país, esta necesidad se vuelve muy importante. Hay que tener en cuenta que existen diferencias según la región y también limitaciones en la infraestructura para desarrollar ciertas especialidades. Por eso, es fundamental seguir formándose, especializarse y fortalecer las habilidades de investigación con un enfoque práctico y técnico.
En definitiva, calcular cuándo ocurrió una muerte es un trabajo que requiere observar los hechos con cuidado, aplicar el conocimiento práctico y tomar decisiones con criterio. Para lograrlo, es fundamental que los especialistas trabajen en equipo y compartan su experiencia. Así se puede reconstruir lo sucedido de forma clara y objetiva, ayudando a que la ciencia forense cumpla su labor dentro del sistema de justicia.
A modo de cierre, y diferenciando este apartado del desarrollo estrictamente técnico del presente ensayo, resulta pertinente incorporar un breve reconocimiento.
VI. Reconocimiento: Referentes formativos y vocación por las Ciencias Forenses
Más allá del análisis técnico y científico desarrollado, la experiencia en el ámbito forense demuestra que el criterio profesional también se construye a partir de referentes formativos y trayectorias concretas.
Como cierre del presente ensayo, estimo fundamental reconocer a dos profesionales que han marcado de manera significativa mi formación académica y vocacional en el ámbito de las ciencias forenses. En primer lugar, a don Gastón Alejandro Passi González, ex oficial (comisario) de la Policía de Investigaciones de Chile, con desempeño en unidades especializadas como la Brigada de Homicidios, cuya trayectoria operativa representa un ejemplo concreto de rigor investigativo, criterio criminalístico y compromiso con la verdad en contextos complejos. Su experiencia en el análisis de muertes violentas y su enfoque metódico en la investigación han constituido una base sólida en la comprensión aplicada de la criminalística.
Asimismo, expreso un especial reconocimiento a don Ricardo Alejandro Concha Parra, docente de la Policía de Investigaciones de Chile en la especialidad de dactiloscopía, disciplina fundamental en los procesos de identificación humana. Su labor formativa, centrada en la precisión técnica, el detalle y la disciplina metodológica, ha sido determinante en la adquisición de competencias esenciales dentro del análisis pericial, destacando la importancia de la evidencia objetiva como eje central del trabajo forense.
Ambos profesionales, desde sus respectivas áreas, no solo han contribuido a mi formación técnica, sino también a consolidar una vocación basada en el respeto por la ciencia, la rigurosidad del método y el compromiso ético con la investigación. Su influencia trasciende el ámbito académico, posicionándose como referentes personales y pilares fundamentales en el desarrollo profesional, fortaleciendo no solo el conocimiento, sino también el profundo sentido de pertenencia y pasión por las ciencias forenses.
Carlos A. Guglielmi Pérez
Cientista Forense | Máster en Inteligencia: Seguridad y Defensa | Máster en
Comunicación No Verbal y Detección de la Mentira
Posgrado en Análisis de Conducta Criminal | Diplomados en: Perfilación Criminal,
Criminología Corporativa, Medicina Legal y Forense, Antropología Forense,
Psicopatología Forense, entre otros.
guglielmi.fsi@gmail.com
BIBLIOGRAFÍA
- Trezza, Fernando Claudio. La data de la muerte: Las transformaciones cadavéricas (3ª ed.). Dos y Una.
- Teke Schlicht, Alberto. Medicina legal & criminalística. Ediciones Jurídicas de Santiago.
- Caputi, Eugenio M. Tanatología forense. La Rocca.
- Anadón Baselga, Mª José; Robledo Acinas, Mª del Mar. Manual de criminalística y ciencias forenses: Técnicas forenses aplicadas a la investigación criminal (2ª ed.). Tébar Flores.
- Burns, Karen Ramey. Manual de antropología forense. Bellaterra.
- Lexus Editores. Criminalística actual: Ley, ciencia y arte. Lexus Editores.
- Teke Schlicht, Alberto. Medicina legal. Mediterráneo.
- Lossetti, Oscar Ignacio. Manual de lesionología. Hammurabi.
- Hernández Cárdenas, Alejandro. Rehidratación cadavérica: Dos décadas, mil casos y una fórmula. Disponible en: https://diario.mx/juarez/2025/aug/03/rehidratacion-forense-dos-decadas-mil-casos-y-una-formula-1078349.html
- Hernández Cárdenas, Alejandro. Rehidratación cadavérica (material audiovisual). Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=eFdlaDHT6Vs

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