El titular que la balística nunca sostuvo

El titular que la balística nunca sostuvo

La reciente cobertura mediática de múltiples medios de prensa del caso del homicidio de Charlie Kirk, pone en evidencia un problema en la divulgación de resultados periciales: la confusión entre un resultado “no concluyente” y uno de “exclusión”.

Por ejemplo, BioBioChile en un inicio publicó la noticia con el siguiente titular: “Análisis devela que bala que mató a Charlie Kirk no corresponde al arma que usó principal sospechoso,” Este titular sugería (ahora fue cambiado a “Análisis de bala que mató a Charlie Kirk no encuentra vínculo con arma que usó principal sospechoso”) que el proyectil “no corresponde” al arma atribuida al principal sospechoso. Sin embargo, la evidencia disponible indica algo sustancialmente distinto: el análisis balístico al proyectil fue inconcluso, es decir la bala no tenía huellas balísticas suficientes para poder realizarse una identificación o exclusión.

Esta diferencia no es semántica; es epistemológica y metodológica.

La Asociación de Examinadores de Huellas de Herramientas y Armas de Fuego, AFTE por sus siglas en inglés, en 1992 desarrolló un rango de conclusiones para ser utilizado en las conclusiones de análisis forense de huellas balísticas y de herramientas:

Identificación.

  • Acuerdo en una combinación de características individuales y todas las características de clase perceptibles, donde el grado de concordancia excede al que puede ocurrir en la comparación de marcas producidas por herramientas diferentes, y es consistente con la concordancia demostrada por marcas de herramientas que se sabe han sido producidas por la misma herramienta.

Inconcluso o no concluyente.

  • Cierto acuerdo de las características individuales y todas las características de clase perceptibles, pero insuficiente para una identificación.
  • Acuerdo de todas las características de clase perceptibles sin acuerdo o desacuerdo de las características individuales debido a la ausencia, insuficiencia o falta de reproducibilidad.
  • Acuerdo de todas las características de clase perceptibles y desacuerdo de las características individuales, pero insuficiente para una eliminación.

Exclusión o eliminación.

  • Desacuerdo significativo de las características de clase perceptibles y/o de las características individuales.

No apto (No adecuado).

  • No apto para examen o análisis.

El caso en cuestión cae inequívocamente en esta segunda categoría. Según lo reportado, el fragmento recuperado no permitió establecer una relación concluyente con el arma, en gran medida por tratarse de un fragmento de bala

Desde la perspectiva balística, esto es perfectamente esperable. Proyectiles que impactan superficies duras, como tejido óseo, pueden deformarse o fragmentarse, perdiendo las estriaciones y marcas individuales necesarias para una comparación microscópica. En estos casos la imposibilidad de identificar no equivale a descartar.

En términos simples, la ausencia de huellas balísticas suficientes para lograr una identificación no implica una exclusión necesariamente.

El tratamiento periodístico observado incurre en una forma de sobreinterpretación inferencial. Transformar un resultado “no concluyente” en una afirmación de “no correspondencia” implica introducir una conclusión que el peritaje no sostiene y por consiguiente potencialmente influir en la percepción pública del caso.

Esto no es menor. En el contexto judicial, la diferencia entre “no se puede determinar” y “se descarta” puede ser decisiva.

Este tipo de errores contribuye a una problemática más amplia: la alfabetización deficiente en ciencias forenses dentro del discurso público. Cuando los medios simplifican o reinterpretan incorrectamente los resultados técnicos, se erosiona la confianza en la evidencia científica y por consiguiente en el sistema de administración de justicia y se generan narrativas erróneas que pueden favorecer sesgos (por ejemplo, de exculpación prematura), desdibujando el rol del perito como intérprete objetivo de evidencia limitada.

El caso expone una lección fundamental, los resultados periciales deben ser comunicados con precisión técnica, incluso —y especialmente— cuando son inciertos.

Un resultado “no concluyente” no es una debilidad del análisis; es una expresión honesta de los límites metodológicos de un peritaje. La verdadera falla ocurre cuando esa incertidumbre es reinterpretada como certeza en el discurso mediático.

Porque en ciencias forenses, como en cualquier disciplina científica rigurosa, decir “no sabemos” es muy distinto a decir “no fue”.

hector casanova

Héctor Casanova Oyarzún

Ingeniero en Balística

Magister en Balística y Explosivos

Director del Departamento de Balistica y Explosivos del Colegio Criminalistas de Chile A.G.

Miembro de la Asociación de Peritos Judiciales de Paraguay

casanovaoyarzun@yahoo.es

Rodrigo Marcos Quezada

Rodrigo Marcos Quezada

Investigador Criminalístico

Licenciado en Criminalística y Criminología

Presidente Colegio Criminalistas de Chile A.G.

Miembro Asociado International Association for Identification – IAI

Socio Honorario Sociedad de Medicina Legal, Forense y Criminalística de Chile.

 rmarcos@colcrim.cl

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